¿Por qué es tan difícil encontrar el amor en estos tiempos?

Tengo la certeza de que hay verdades que pueden orbitar al lado de nosotros por mucho tiempo, pero que no veremos hasta un momento crucial de nuestras vidas en el que estemos listos para hacerlo.
En mi caso, una de esas verdades es el porqué me he topado con pared tratando de encontrar al amor de mi vida y el porqué un par de hombres han decidido no elegirme.

En otras palabras, esta es una de las razones por las que… most of us are single as f*ck (así que continua leyendo).

Vivimos en un mundo que, si algo tiene, son múltiples opciones y posibilidades; cada vez se nos hace más fácil dejar ir algo con la idea de que existirá una opción que se acomode mucho más a nosotros.

¿Por qué habría de conformarme con trabajos, amistades, hombres, experiencias y un futuro que no es lo mejor que está a mi alcance?

A simple vista, esta forma de vida puede venderse como el mindset de una persona que sabe lo que quiere, pero... Existe una línea muy delgada entre ser alguien que quiere lo mejor y ser alguien que da por sentado y no valora las cosas y personas que tiene en su vida.

Vivir bombardeados por la idea de que son infinitas las posibilidades nos está creando un desapego a todo, quitando la capacidad de echar raíces, apreciar lo que tenemos y construir un para siempre aquí y ahora.

La mayoría de nosotros existimos en un eterno limbo entre no ser elegidos y no tener el valor para elegir; no mostramos demasiado, pero soñamos con que la otra persona sí lo haga. Creemos que estar totalmente desprendidos de expectativas nos hace más inteligentes y vamos pretendiendo darlo todo, pero casi nunca poniendo el corazón por completo. Odiamos el juego en el que todos parecen estar participando, pero aprendimos a jugarlo a modo de supervivencia.

Sobrepensamos cada acción porque Dios nos libre de parecer intensos antes de tiempo. Optamos por suponer lo peor, tardar el doble en responder, y poco a poco dejamos que las situaciones mueran y, después de todo, tenemos la audacia de llamarle a eso “destino”.

Todo esto me recuerda a “The Midnight Library”, una novela que relata la historia de Nora Seed, una mujer completamente insatisfecha con su vida, por lo cual decide ponerle fin. Antes de morir, entra a un trance en donde tiene la oportunidad de experimentar aquellas vidas que ella aseguraba la habrían hecho más feliz y ahí se desarrolla la historia. Spoiler alert: La insatisfacción de Nora no venía de las decisiones que tomó ni de la vida que eligió; la raíz del problema era que nada le parecía suficiente y nunca supo valorar a las personas que tenía en su vida.

¿Y si a veces sostener en lugar de soltar es el verdadero acto de valentía?

¿Y si lo que recibes en tus relaciones es un espejo del esfuerzo que pones en ellas?

¿Y si tú también estás dando señales mixtas por miedo?

¿Y si el problema no es que no hayas tenido buenas oportunidades, sino que no supiste cuidarlas ?

En fin... Solo pasaba a opinar que la tendencia a fluir, soltar y confiar en que hay miles de opciones muchas veces nos puede llevar a un extremo de no saber cuidar nada.

Que nos cegamos tanto por lo que decimos querer que olvidamos apreciar lo que nos hace bien, incluso si no estaba en nuestros planes. Y que nos hace falta apagar el ruido y reconocer que muchas de las cosas que algún día pedimos están frente a nosotros; solo estamos muy distraídos para verlas.

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Ser emocionalmente inteligente me está haciendo aburrida